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140

Kevin Doello

Nanopartículasmagnéticas y cáncer

que pueden ser usadas, entre otras muchas aplicaciones, en el

campo de la oncología para mejorar el diagnóstico y tratamiento

de los tumores. Las nanopartículas (NPs), las más desarrolladas y

analizadas, pueden ser hidrófilas o lipofílicas. Las primeras están

constituidas por polímeros (NPs poliméricas) de ácido láctico-co-

glicólico (PLGA), epsilon- poli-caprolactona (PLC), chitosán o poli-

butil-cianocrilato (PBCA), entre otros; las segundas (NPs sólidas li-

pídicas) están compuestas por lípidos sólidos como por ejemplo el

tripalmitato. Aunque con características y propiedades diferentes,

su diseño atiende especialmente a la capacidad para transportar

de forma selectiva fármacos citotóxicos hacia las células tumorales

lo que redunda en una más efectiva destrucción de dichas células y

en una menor toxicidad de las drogas en los tejidos sanos, aumen-

tando por tanto su rango de seguridad (3). Un hecho fundamental

que explica esta última ventaja cuando se usan NPs, es el efecto de

retención y permeabilidad aumentadas o conocido también por su

siglas en inglés como efecto EPR (

enhanced permeability and re-

tention

) por el que la presencia de una abundante vascularización

inmadura en el tejido tumoral con grandes fenestraciones, hace

que en estos tejidos se acumulen mayor cantidad de NPs que en

los tejidos sanos y por tanto mayor cantidad de agentes citotóxicos.

Por tanto, los fármacos citotóxicos transportados por NPs poseen

mayor facilidad para alcanzar los tejidos tumorales que los mismos

fármacos administrados de forma libre lo que posiblemente explica

el mayor éxito de esta nueva estrategia terapéutica (4) (Figura 1).

Un aspecto esencial del uso de NPs en el tratamiento del

cáncer es la posibilidad de poder funcionalizarlas. Existen diversos

métodos para conseguir esta funcionalización, destacando aquel

por el que se une a la superficie de la NP determinadas moléculas

o ligandos, cuyos receptores diana se encuentran sobreexpresados

en células tumorales, permitiendo así la unión específica a esos re-

ceptores presentes en estos tipos celulares y por tanto mejorando

así el targeting entre ambos (Figura 1). Dentro del campo de la fun-

cionalización se encuentra la posibilidad de incluir en el centro de

la nanoplataforma, es decir, el nanotransportador de fármacos y

otras moléculas, núcleos magnéticos lo que implica repercusiones

específicas en cuanto al posible uso de las mismas (4). Esta modifi-

cación permite que puedan ser usadas como método de diagnós-

tico o también como sistema terapéutico en diversas patologías

entre las que se encuentra el cáncer. Su propiedad fundamental es

que, además de tener tendencia a localizarse en el tejido tumoral

(“

targeting

pasivo”), los núcleos magnéticos permiten direccionar-

las, mediante la aplicación de un campomagnético externo (imanes

o generados por instrumental médico) o internos (implantados qui-

rúrgicamente), hacia los tumores (“

targeting

activo”) (5). El “

targe-

ting

pasivo”, responsable de que las NPs se acumulen en zonas de

tejido tumoral por el fenómeno EPR, permite su aplicación diagnós-

tica, en donde la presencia de compuestos paramagnéticos como

Fe (ya sea en forma de magnetita, Fe

3

O

4

, o de magnemita, Fe

2

O

3

)

puede ser detectada por equipos de Resonancia Magnética Nuclear

(RMN) con alta precisión lo que está permitiendo en muchos casos

realizar un diagnóstico más precoz de tumores, especialmente de

aquellos de muy pequeño tamaño, y por tanto mejorar el pronósti-

co de estos pacientes (6). Por otra parte, el “

targeting

activo” tiene

una aplicación fundamentalmente terapéutica, ya que los campos

magnéticos (ya sean externos e internos) potencian la acumulación

de NPs funcionalizadas con núcleos magnéticos, lo que induce una

mayor concentración de citotóxicos en el tejido tumoral y por tanto

una mayor actividad antineoplásica (7).

Nuestro objetivo en este trabajo es hacer una revisión sobre

los avances más importantes en el uso de NPs funcionalizadas con

núcleos magnéticos en el tratamiento, diagnóstico y teragnosis del

cáncer, destacando las principales experiencias de laboratorio en

modelos

in vitro

e

in vivo

, especialmente aquellas que han tenido

una traducción en la clínica a través del desarrollo de ensayos.

DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO Y TERAGNOSIS CON NANO-

PARTÍCULAS FUNCIONALIZADAS CON NÚCLEOS MAGNÉTICOS

Diagnóstico

Como se ha mencionado anteriormente, las NPs tienden a

localizarse en el tejido tumoral por “

targeting

pasivo” gracias al

efecto EPR. Al tratarse de NPs funcionalizadas con núcleos magné-

ticos, es decir, que están formadas por un núcleo paramagnético

como el hierro, pueden ser detectadas mediante técnicas de RMN,

permitiendo el diagnóstico de tumores de tamaños de hasta 2-3

mm de diámetro, lo que posibilitaría su diagnóstico precoz y por

consiguiente, un mejor pronóstico y supervivencia (Figura 2).

Figura 1. Diferentes tipos de “targeting” de las NPs hacia los

tumores. El “targeting” pasivo se basa en el efecto de permeabilidad

y retención aumentada por el que las NPs se extravasan más

fácilmente de los vasos sanguíneos de los tejidos tumorales (alta

permeabilidad) que de los vasos sanguíneos de los tejidos sanos

(baja permeabilidad). En el “targeting” activo, la superficie de las

NPs son funcionalizadas con anticuerpos u otro tipo de ligando

para que sea internalizada solo por las células diana.

Figura 2. Composición de una NP funcionalizada con núcleos

magnéticos que transporta un fármaco antitumoral y un fluoróforo

y su aplicación en el diagnóstico, tratamiento y teragnosis del

cáncer. El tratamiento se produce tanto por la liberación del fármaco

quimioterápico dentro de la célula tumoral (quimioterapia) como

por la elevación de temperatura que se produce cuando se aplica

un campo magnético sobre la NP que contiene un núcleo metálico

(hipertermia). La presencia de un fluoróforo en la NP funcionalizada

con núcleos magnéticos hace que pueda ser detectable en un tejido

diana, así como su detección mediante técnicas de imagen como

RMN debido al núcleo paramagnético de la NP. La combinación

de ambas, terapia y diagnosis en una misma nanoformulación se

conoce como teragnosis.