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José Guillén-Perales
¿Es posible disminuir la ansiedad del paciente quirúrgico?
Por otra parte se observa un mayor nivel de ansiedad para
quienes decían haber sido informados sólo por el cirujano res-
pecto a los que han sido informados por el anestesista o ambos,
tanto en hombres como en mujeres, sin que la diferencias llega-
sen a ser estadísticamente significativas (p<0,10). En función del
resto de preguntas no se han encontrado diferencias significati-
vas, aunque el nivel de ansiedad apunta más alto en aquellos ca-
sos que señalan que el lenguaje con el que han sido informados
no fue el adecuado (Tabla 3). El análisis multivariable, ajustado
por anestesia previa, edad, nivel de estudios, y nivel de riesgo
ASA, confirmó el efecto detectado para la información sobre los
posibles problemas derivados de la anestesia sobre la ansiedad
(p=0.0373).
La ansiedad rasgo (tabla 4) presentó valores superiores en
los pacientes con menor nivel educativo, aunque las diferencias
solo alcanzaron la significación estadística en las mujeres, en las
que también parece influir la edad (menor ansiedad rasgo en las
más jóvenes).
En relación a las variables de información (tabla 5), al con-
trario que lo observado para la ansiedad estado, la ansiedad
rasgo es mayor en hombres que declaran haber sido informa-
dos sobre la intervención, pero no de manera satisfactoria como
cuando no recuerdan problemas relacionados con la aneste-
sia, consideran que se les ha informado con un lenguaje poco
adecuado, dicen haber sido informados sólo por el cirujano o
contestan erróneamente a las cuestiones sobre los riesgos de
la anestesia. En las mujeres, sólo se encontraron diferencias en
la ansiedad rasgo casi significativas cuando se dividió la mues-
tra en función de que se consideraran o no suficientemente
informadas, siendo mayor la ansiedad en el segundo caso. En
el modelo ajustado, en varones mantuvo el efecto significativo
el hecho de considerar que la información recibida utilizaba un
lenguaje adecuado (p= 0.0305), en un modelo en el que el ries-
go ASA ejercía también un efecto significativo. En mujeres sólo
el riesgo ASA ejerció un efecto significativo.
DISCUSIÓN
Los resultados indican que los niveles de ansiedad, tanto
ansiedad estado como ansiedad rasgo, son menores cuando el
paciente está bien informado, datos consistentes con los referi-
dos por Betti et al (9); e igualmente sugieren que la información
proporcionada por el anestesista es mejor valorada, como ya se
ha referido previamente en la literatura. (10,11)
No hemos detectado diferencias en función de la edad o
el estado civil, pero sí en cuanto a ansiedad-rasgo para el nivel
educativo, Navarro-Garcia et al (12) encuentran solo la edad <65
años como único factor de riesgo de ansiedad preoperatoria sig-
nificativo.
Hay que destacar que todos los pacientes de la serie fue-
ron correctamente informados por el anestesista y habían fir-
mado el consentimiento para la anestesia. Sin embargo, aque-
llos que declaraban haber sido informados sólo por el cirujano,
los que consideraban que el lenguaje no fue el adecuado, o los
que no eran capaces de recordar los riesgos relacionados con la
anestesia presentaban mayores niveles de ansiedad, en sus dos
vertientes. Dado el carácter transversal de nuestro estudio, el
sentido de esta asociación no puede precisarse, por una parte
las personas más ansiosas presentan peor comprensión de la in-
formación y por tanto una peor valoración de su consentimien-
to informado, (13) pero también las personas peor informadas
muestran mayores niveles de ansiedad. (14) La ruptura de este
círculo vicioso requiere una valoración del estado de ansiedad
previo a la información y la adaptación de las características
de la información aportada al nivel de ansiedad del paciente.
En la visita preoperatoria se puede establecer un diagnóstico
oportuno y plantear un tratamiento adecuado e incluso, si fuese
necesario, de carácter psicológico o psiquiátrico. Por otro lado
la visita preoperatoria en si reduce de manera importante la
ansiedad, incluso en mayor medida que la premedicación. (15)
Recientemente, Granciera et al, (16) demuestran que una inter-
vención multifactorial, con una intervención psico-oncológica,
mejora la comprensión de la información proporcionada por el
anestesista y reduce la ansiedad del paciente.
En mujeres, por el contrario, la ansiedad estado parece
asociarse a la información. Y son las mujeres que consideran que
debe informarse a la familia las que presentan mayores pun-
tuaciones de ansiedad estado. El privilegio terapéutico permite
omitir una información que pueda causar daño físico o mental,
cuando sea preciso obtener el consentimiento informado para
un proceso. Pero con frecuencia se usa en exceso dicho privile-
gio, presuponiendo erróneamente que el paciente aumentará
su ansiedad con la información. Ornaque et al, (18) estudian la
ansiedad prequirúrgica sin encontrar diferencias significativas
entre los pacientes de las distintas especialidades quirúrgicas.
Concluyen que la discrepancia entre la respuesta psicológica y
somática ante esta situación de estrés podría ser el resultado
del efecto tranquilizador ejercido por la visita preoperatoria,
realizada por el anestesiólogo, y por la premedicación ansiolí-
tica. Sin embargo, ni la visita preoperatoria ni la premedicación
parecen bloquear completamente la respuesta al estrés.
La consulta preoperatoria de anestesia además de ser ne-
cesaria para realizar una valoración médica y obtener el con-
sentimiento informado, proporciona una magnífica oportunidad
para facilitar la Educación Sanitaria del paciente, permite redu-
cir el miedo y ansiedad del paciente. (5,6) Dada la frecuencia
con la que se describe la presencia de malestar psicológico de-
berían tomarse las medidas oportunas para una mejora de la ca-
lidad, valorar y disminuir el nivel de ansiedad de los pacientes, y
con una información oportuna, suficiente y apropiada promover
la toma de decisiones y la participación activa del paciente en su
proceso de salud-enfermedad.
La principal limitación de nuestro estudio es su carácter
local y el reducido tamaño muestral. Sin embargo los resultados
son consistentes con los señalados por otros autores.
En conclusión, la ansiedad preoperatoria se asocia con la
calidad de la información recibida. En general, los pacientes que
consideran haber recibido una información suficiente, identifi-
can correctamente al profesional que les proporciona la infor-
mación y han comprendido mejor dicha información son los que
presentan los niveles más bajos de ansiedad.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos su colaboración desinteresada a los compa-
ñeros del Servicio de Anestesia y a los pacientes que han partici-
pado generosamente permitiendo la obtención de la información
necesaria para el desarrollo del trabajo.
CONFLICTOS DE INTERESES
No existe ningún conflicto de intereses.
BIBLIOGRAFIA
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Kindler CH, Harms C, Amsler F, Ihde-Scholl T, Scheidegger
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3.
Lee A, Gin T. Educating patients about anaesthesia:
Effect of various modes on patients’ knowledge, anxiety