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169

José Guillén-Perales

¿Es posible disminuir la ansiedad del paciente quirúrgico?

Por otra parte se observa un mayor nivel de ansiedad para

quienes decían haber sido informados sólo por el cirujano res-

pecto a los que han sido informados por el anestesista o ambos,

tanto en hombres como en mujeres, sin que la diferencias llega-

sen a ser estadísticamente significativas (p<0,10). En función del

resto de preguntas no se han encontrado diferencias significati-

vas, aunque el nivel de ansiedad apunta más alto en aquellos ca-

sos que señalan que el lenguaje con el que han sido informados

no fue el adecuado (Tabla 3). El análisis multivariable, ajustado

por anestesia previa, edad, nivel de estudios, y nivel de riesgo

ASA, confirmó el efecto detectado para la información sobre los

posibles problemas derivados de la anestesia sobre la ansiedad

(p=0.0373).

La ansiedad rasgo (tabla 4) presentó valores superiores en

los pacientes con menor nivel educativo, aunque las diferencias

solo alcanzaron la significación estadística en las mujeres, en las

que también parece influir la edad (menor ansiedad rasgo en las

más jóvenes).

En relación a las variables de información (tabla 5), al con-

trario que lo observado para la ansiedad estado, la ansiedad

rasgo es mayor en hombres que declaran haber sido informa-

dos sobre la intervención, pero no de manera satisfactoria como

cuando no recuerdan problemas relacionados con la aneste-

sia, consideran que se les ha informado con un lenguaje poco

adecuado, dicen haber sido informados sólo por el cirujano o

contestan erróneamente a las cuestiones sobre los riesgos de

la anestesia. En las mujeres, sólo se encontraron diferencias en

la ansiedad rasgo casi significativas cuando se dividió la mues-

tra en función de que se consideraran o no suficientemente

informadas, siendo mayor la ansiedad en el segundo caso. En

el modelo ajustado, en varones mantuvo el efecto significativo

el hecho de considerar que la información recibida utilizaba un

lenguaje adecuado (p= 0.0305), en un modelo en el que el ries-

go ASA ejercía también un efecto significativo. En mujeres sólo

el riesgo ASA ejerció un efecto significativo.

DISCUSIÓN

Los resultados indican que los niveles de ansiedad, tanto

ansiedad estado como ansiedad rasgo, son menores cuando el

paciente está bien informado, datos consistentes con los referi-

dos por Betti et al (9); e igualmente sugieren que la información

proporcionada por el anestesista es mejor valorada, como ya se

ha referido previamente en la literatura. (10,11)

No hemos detectado diferencias en función de la edad o

el estado civil, pero sí en cuanto a ansiedad-rasgo para el nivel

educativo, Navarro-Garcia et al (12) encuentran solo la edad <65

años como único factor de riesgo de ansiedad preoperatoria sig-

nificativo.

Hay que destacar que todos los pacientes de la serie fue-

ron correctamente informados por el anestesista y habían fir-

mado el consentimiento para la anestesia. Sin embargo, aque-

llos que declaraban haber sido informados sólo por el cirujano,

los que consideraban que el lenguaje no fue el adecuado, o los

que no eran capaces de recordar los riesgos relacionados con la

anestesia presentaban mayores niveles de ansiedad, en sus dos

vertientes. Dado el carácter transversal de nuestro estudio, el

sentido de esta asociación no puede precisarse, por una parte

las personas más ansiosas presentan peor comprensión de la in-

formación y por tanto una peor valoración de su consentimien-

to informado, (13) pero también las personas peor informadas

muestran mayores niveles de ansiedad. (14) La ruptura de este

círculo vicioso requiere una valoración del estado de ansiedad

previo a la información y la adaptación de las características

de la información aportada al nivel de ansiedad del paciente.

En la visita preoperatoria se puede establecer un diagnóstico

oportuno y plantear un tratamiento adecuado e incluso, si fuese

necesario, de carácter psicológico o psiquiátrico. Por otro lado

la visita preoperatoria en si reduce de manera importante la

ansiedad, incluso en mayor medida que la premedicación. (15)

Recientemente, Granciera et al, (16) demuestran que una inter-

vención multifactorial, con una intervención psico-oncológica,

mejora la comprensión de la información proporcionada por el

anestesista y reduce la ansiedad del paciente.

En mujeres, por el contrario, la ansiedad estado parece

asociarse a la información. Y son las mujeres que consideran que

debe informarse a la familia las que presentan mayores pun-

tuaciones de ansiedad estado. El privilegio terapéutico permite

omitir una información que pueda causar daño físico o mental,

cuando sea preciso obtener el consentimiento informado para

un proceso. Pero con frecuencia se usa en exceso dicho privile-

gio, presuponiendo erróneamente que el paciente aumentará

su ansiedad con la información. Ornaque et al, (18) estudian la

ansiedad prequirúrgica sin encontrar diferencias significativas

entre los pacientes de las distintas especialidades quirúrgicas.

Concluyen que la discrepancia entre la respuesta psicológica y

somática ante esta situación de estrés podría ser el resultado

del efecto tranquilizador ejercido por la visita preoperatoria,

realizada por el anestesiólogo, y por la premedicación ansiolí-

tica. Sin embargo, ni la visita preoperatoria ni la premedicación

parecen bloquear completamente la respuesta al estrés.

La consulta preoperatoria de anestesia además de ser ne-

cesaria para realizar una valoración médica y obtener el con-

sentimiento informado, proporciona una magnífica oportunidad

para facilitar la Educación Sanitaria del paciente, permite redu-

cir el miedo y ansiedad del paciente. (5,6) Dada la frecuencia

con la que se describe la presencia de malestar psicológico de-

berían tomarse las medidas oportunas para una mejora de la ca-

lidad, valorar y disminuir el nivel de ansiedad de los pacientes, y

con una información oportuna, suficiente y apropiada promover

la toma de decisiones y la participación activa del paciente en su

proceso de salud-enfermedad.

La principal limitación de nuestro estudio es su carácter

local y el reducido tamaño muestral. Sin embargo los resultados

son consistentes con los señalados por otros autores.

En conclusión, la ansiedad preoperatoria se asocia con la

calidad de la información recibida. En general, los pacientes que

consideran haber recibido una información suficiente, identifi-

can correctamente al profesional que les proporciona la infor-

mación y han comprendido mejor dicha información son los que

presentan los niveles más bajos de ansiedad.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos su colaboración desinteresada a los compa-

ñeros del Servicio de Anestesia y a los pacientes que han partici-

pado generosamente permitiendo la obtención de la información

necesaria para el desarrollo del trabajo.

CONFLICTOS DE INTERESES

No existe ningún conflicto de intereses.

BIBLIOGRAFIA

1.

Spielberger CD, Gorsuch RL, Lushene RE. Cuestionario de

ansiedad estado-rasgo. Adaptación española de Seisdedos

N. 7ª ed. Madrid: TEA Ediciones SA; 2008.

2.

Kindler CH, Harms C, Amsler F, Ihde-Scholl T, Scheidegger

D. The visual analog scale allows effective measurement of

preoperative anxiety and detection of patients’ anesthetic

concerns. Anesth Analg. 2000;90(3):706-12.

3.

Lee A, Gin T. Educating patients about anaesthesia:

Effect of various modes on patients’ knowledge, anxiety