Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  24 / 68 Next Page
Basic version Information
Show Menu
Previous Page 24 / 68 Next Page
Page Background

172

Ana Fernández González

Estudio piloto de tolerabilidad cutánea de láminas de fibrina-agarosa

INTRODUCCIÓN

La generación en el laboratorio de sustitutos tisulares que

reproduzcan la estructura y la histología del tejido nativo hace

necesario combinar el componente celular con biomateriales. Los

biomateriales pueden ser de origen natural o sintético y su función

es sustituir la matriz extracelular del tejido a reparar.

En ingeniería de tejidos (1)(2), es de vital importancia que el

biomaterial permita la proliferación del componente celular en su

interior y/o en su superficie. La elección del biomaterial óptimo

está fuertemente condicionada al cumplimiento de unos estrictos

controles de calidad indicados a continuación:

• Biocompatible: el biomaterial debe integrarse en el in-

dividuo receptor sin provocar daños o reacciones adver-

sas.

• Biodegradable: el biomaterial debe ser químicamente

estable o inerte.

• No tóxico: el biomaterial debe presentar ausencia de to-

xicidad o efectos secundarios.

• Resistente: el biomaterial debe cumplir los requerimien-

tos biomecánicos establecidos para desarrollar correc-

tamente su función en el individuo receptor; adecuada

resistencia mecánica, elasticidad, etcétera.

• Fácilmente reproducible: el diseño, el tamaño y la forma

deben ser los adecuados.

La utilización de biomateriales naturales representa la mejor

alternativa como base para el diseño de sustitutos tridimensiona-

les con fines terapéuticos, tanto en ingeniería de tejidos como en

cirugía reconstructiva. Este tipo de productos se caracteriza por po-

seer propiedades físicas y químicas que se asemejan al tejido nati-

vo y han sido ampliamente utilizados en el desarrollo de sustitutos

de piel. Para generar un modelo de piel humana artificial (3)(4)(5),

es necesario desarrollar un sustituto de estroma dérmico con fi-

broblastos humanos inmersos en su interior (6) y posteriormente,

cultivar los queratinocitos en la parte superior (7)(8).

El polímero natural más utilizado es el colágeno (9–11), com-

ponente mayoritario del tejido conjuntivo. El colágeno se carac-

teriza por poseer elevada fuerza tensil (12), promover la formación

de agregados, retener el agua y facilitar la formación de geles.

Además, biológicamente, favorece la adhesión celular, interaccio-

na con plaquetas y produce la activación de los componentes del

sistema de coagulación sanguínea (13).

Los derivados sanguíneos (14), se presentan como el bioma-

terial biológico idóneo para formar parte de la composición del an-

damiaje, por su facilidad de obtención y la posibilidad de obtener

equivalentes autólogos (15). La fibrina utilizada como biomaterial

tiene propiedades similares al colágeno (16). En condiciones fi-

siológicas, la reparación tisular de un tejido dañado se inicia con

la formación de una compleja red proteica a base de fibrina en la

zona afectada. Los sustitutos de fibrina (17) se caracterizan por pro-

mover la proliferación y la adhesión celular y facilitar la correcta

distribución de las células en la estructura tridimensional (18)(19).

Aunque la utilización de la fibrina como biomaterial supuso

un gran avance, la adaptación clínica de este tipo de sustitutos

presenta limitaciones basadas en su escasa consistencia y resistencia

que dificulta su manipulación e implante. Por esta razón, se hace

necesario combinar la fibrina con algún polisacárido que aporte

consistencia y resistencia al sustituto tisular. Uno de los sustitutos

de tejido más consistentes es aquel que combina el uso de fibrina

con la agarosa tipo VII. La agarosa es un polisacárido formado por

galactosas alfa y beta que se extrae de algas de los géneros

Gellidium

y

Gracillaria

. Por lo tanto, la agarosa es un producto natural que

facilita la formación de una matriz inerte y no tóxica.

Hasta el momento, la combinación de fibrina-agarosa como

biomaterial ha sido utilizada para el desarrollo de un modelo tridi-

mensional de córnea (20)(21)(22)(23), de mucosa oral (24)(25)(26)

(27)(28), de cartílago (29) y más recientemente de piel (30).

La limitación con la que nos hemos encontrado en el proceso

de traslación a clínica humana de este modelo de piel humana

creada por ingeniería de tejidos, es que un sustituto que contenga

en su composición fibrina-agarosa nunca ha sido aplicado tópica-

mente en humanos. Por esta razón, el objetivo de este trabajo es

comprobar que no existen reacciones adversas de tipo irritativo o

alérgico al implantar tópicamente láminas de fibrina-agarosa en

voluntarios sanos, poniendo de manifiesto la tolerabilidad cutánea

de esta combinación de biomateriales.

METODOLOGÍA

1. Elaboración de las láminas de fibrina-agarosa sin células

Las láminas de fibrina-agarosa sin células se elaboraron en

el laboratorio de control de calidad de la Unidad de Producción

Celular e Ingeniería Tisular del Complejo Hospitalario Universita-

rio de Granada utilizando placas de cultivo de 144 cm

2

(Greiner

bio-one Hungary Kft., Hungría). Las láminas se generaron usan-

do una mezcla de fibrina humana a partir de plasma congelado

AB+ y 0,1% de agarosa de tipo VII (Sigma) en agua destilada. Para

establecer el estroma dérmico, se añadieron 41,6 ml de plasma

humano a 3,35 ml de medio de cultivo específico para fibroblas-

tos dérmicos (MF). La mezcla se suplementó con 830 μl de ácido

tranexámico (Amchafibrin, Rottapham, España) para prevenir la

fibrinólisis. Para inducir la polimerización de fibrina se añadieron

1 ml de CaCl

2

(Braun Medical, España 10 mg / ml) y 720 µl de agua

estéril (Fresenius Kabi), seguido de la adición inmediata de 2,5 ml

de agarosa concentrada (2,2% en agua destilada) fundida a 37 –

38°C. La concentración final de agarosa en el estroma dérmico

fue 0,1%. Finalmente, los 50 ml de mezcla se añadieron en las

placas de cultivo de 144 cm

2

y se dejaron solidificar a 37°C du-

rante 2 horas (Figura 1-A). Después de dos horas, se añadieron

25 ml de MF.

Las láminas de fibrina-agarosa se mantuvieron durante un día

a 37°C con 5% de CO

2

.

2. Nanoestructuración de las láminas de fibrina-agarosa sin

células

Un día después del proceso de fabricación, las láminas de

fibrina-agarosa se despegaron de la placa de cultivo, para promo-

ver su deshidratación mediante el proceso de nanoestructuración

(Figura 1-B).

El proceso de nanoestructuración consistió en colocar la

lámina de fibrina-agarosa sobre una superficie de nanoestructura-

ción inferior compuesta por papel absorbente (Thermo Scientific) y

malla de 100 µm (Millipore) y 11 µm (Millipore). En la parte supe-

rior de la lámina fibrina-agarosa se colocó un tul, y sobre el tul, la

superficie de nanoestructuración superior compuesta por malla de

11 µm y 100 µm y papel absorbente. Durante un tiempo concreto

se colocó un peso de 300 g en la superficie de nanoestructuración

para provocar el alineamiento de las fibras del estroma dérmico y

la pérdida de grosor de la lámina.

3. Colocación de las láminas de fibrina-agarosa sin células en

voluntarios sanos

Para realizar la colocación en los voluntarios sanos, las lá-

minas de fibrina-agarosa se dividieron en fragmentos de 4 cm

2

. A

cada voluntario se le implantaron dos fragmentos en el antebrazo

izquierdo (Figura 1-C). Ambas láminas (Figura 1-D) se cubrieron con

un apósito impregnado (Linitul ®) y una de las láminas (Figura 1-E)

se cubrió con pomada antibiótica (Mupirocina 20 mg/g, Isdin ®).

Finalmente, las dos láminas implantadas en el antebrazo se cubrie-

ron con un apósito protector (Figura 1-F). Todos los voluntarios fue-

ron informados sobre los posibles efectos secundarios asociados

con la colocación de la lámina así como del protocolo de seguimien-

to del estudio.