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Antionio Campos
La célula. Trescientos cincuenta años de historia (1665-2015)
Con posterioridad a la pionera descripción de Hooke, y
durante más de ciento cincuenta años, se siguen identifican-
do células de distinto tipo, “libres” y “empotradas” que con-
tribuyen progresivamente a enriquecer el conocimiento mi-
croscópico de los seres vivos (2). Entre las aportaciones más
importantes destacan las de los holandeses Antoni van Leeuw-
enhoek (1632-1723) y Jan Swammerdan (1637-1680) que des-
criben numerosos corpúsculos y organismos unicelulares y la
del botánico escocés Robert Brown (1773-1858) que identifica
por primera vez en 1831 el núcleo de las células (6).
LA TEORÍA CELULAR
Con el avance de la técnica microscópica y de la prepa-
ración y el tratamiento de los tejidos la observación microscó-
pica mejora considerablemente. En 1838 el botánico Matthias
Schleiden (1804-1881) (Fig.4) postula que las estructuras ele-
mentales de las plantas están constituidas por células y por
productos derivados de ellas. En 1839 el zoólogo Theodor
Schwann (1810-1882) (Fig.4) formula el mismo principio apli-
cado a los tejidos animales atribuyendo a las células el carácter
de unidades elementales dotadas de vida propia cuya multipli-
cación determina el crecimiento de los organismos (3,5,6). Las
aportaciones de ambos científicos constituyen el fundamento
de la teoría celular, una de las teorías unificadoras y generali-
zadoras más importantes en la historia de la biología y una de
las que más ha incidido en la historia de la medicina. Se ha es-
crito que, con independencia de algunas aportaciones previas,
los nombres de Schleiden y Schwann están tan íntimamente
asociados al concepto de la teoría celular como los de Watson
y Crick a la molécula del ADN (6)
El paradigma de la teoría celular se completó años más
tarde con las aportaciones de autores como Robert Remak
(1815-1865), Rudolf Virchow (1821-1902) y Albert Kölliker
(1817-1905) que demostraron que las células se originan siem-
pre a partir de otras preexistentes y que las mismas consti-
tuyen el último elemento estructural capaz de existencia au-
tónoma al nutrirse, crecer y reproducirse como un minúsculo
organismo ya vivan independientemente o asociadas con otros
elementos (3,5,6).
En España la teoría celular fue introducida por el profesor
de la Facultad de Medicina de Granada Mariano López Mateos
(1802-1863) en su libro “Tratado de Histología y Ovología”,
publicado en 1853 (7,8) y confirmada definitivamente a ni-
vel internacional cuando Santiago Ramón y Cajal (1852-1934)
(Fig.5) la extiende al tejido nervioso al demostrar en 1888 que
las neuronas existentes en el mismo son también sus unidades
celulares elementales (9).
Fig.2. Microscopio de Hooke.
Fig. 3. Dibujo de Hooke en el que se representan las celdillas del
corcho, primera identificación de la célula.
Fig. 4. Matthias Schleiden y Theodor Schwann autores de la
teoría celular según la cual la unidad elemental de los seres
vivos es la célula.