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Sociedad Andaluza
de Angiología y Cirugía Vascular
SUPLEMENTO
caso clínico
Actual. Med.
2014; 99: (793). Supl. 23-40
DISCUSIÓN
Dependiendo de la serie, no es infrecuente el manejo de
pacientes con patología aneurismática que presentan lesiones de
localización múltiple (2-12% de los casos) (1). Situación que ha
sido acuñada por otros autores con el término de enfermedad
aneurismática polifocal o enfermedad pananeurismática (1,
2). Dentro de este subgrupo de pacientes, la asociación más
claramente estudiada ha sido la que concierne a los aneurismas
de aorta abdominal infrarrenal y poplíteo (6-13%) (1). El caso que
nos ocupa resulta ser un ejemplomuy ilustrativo de esta situación.
En un mismo paciente encontramos lesiones aneurismáticas
en sector ilíaco (arteria ilíaca común y ambas hipogástricas) y
en sector fémoro-poplíteo (arteria femoral profunda y ambas
poplíteas).
Otro punto interesante del caso es lo relacionado con el
diagnóstico y tratamiento de los aneurismas de arteria femoral
profunda. Son extremadamente raros pues tan sólo existen
recogidos en la literatura 24 casos (2). El diagnóstico suele
ser difícil pues cuando presentan pequeño tamaño quedan
ocultos en la profundidad de la musculatura del muslo. En
esta situación el diagnóstico será un hallazgo casual. Conforme
su tamaño aumenta se presentan como una masa pulsátil en
muslo de crecimiento progresivo. Por otro lado, su forma de
presentación como complicación no es infrecuente. De los 24
casos descritos en la literatura, 10 se presentaron como rotura y
4 como trombosis (2). Esto justifica la tendencia a indicar cirugía
una vez diagnosticados independientemente del tamaño (2, 3).
Dependiendo de las características de cada centro y de la urgencia
del proceso, el diagnóstico se puede llevar a cabo con ecografía-
doppler, angio-TAC, angio-RMN o angiografía de miembro inferior
(2, 3). Respecto al tratamiento, el más extendido consiste en la
interposición de un injerto, autólogo o protésico, respetando en
la medida de lo posible las ramas principales (2). En aquellos en
los que la lesión tenga una localización muy distal se ha descrito
la ligadura de la arteria o su embolización (2, 3). Por último y de
forma excepcional, en aquellos pacientes en los que la arteria
femoral superficial tenga mínima enfermedad arterioesclerótica,
se ha propuesto el tratamiento proximal de la arteria femoral
profunda mediante ligadura o embolización (2). Sin embargo,
no existe recogido en la literatura ningún caso que contemple
el tratamiento de esta patología mediante stent recubierto, lo
cual puede ser explicado por dos motivos: la incidencia mínima
de este subgrupo de patología aneurismática y los requisitos
anatómicos para llevar a cabo la endocirugía (2, 3). Con relación a
lo segundo, la fundamental es la presencia de un adecuado cuello
proximal para el anclaje del dispositivo. En nuestro caso, al no
tener la certeza de este dato con las diferentes pruebas de imagen
realizadas, nos vimos obligados a redisecar la bifurcación femoral
y valorar, tanto macroscópicamente como con angiografía, la
anatomía de la lesión.
Por último, creemos que la estrategia terapéutica llevada a
cabo para resolver este cuadro ha sido la adecuada. Nuestro grupo
piensa que en pacientes añosos, con patología concomitante
severa y enfermedad aneurismática polifocal, la terapia
endovascular con stent recubierto está más que justificada ya que
permite el tratamiento de todas las lesiones en un mismo acto
quirúrgico. Hecho que se traduce en un menor tiempo operatorio,
menos heridas, menos complicaciones postoperatorias y menos
días de estancia hospitalaria (3).
BIBLIOGRAFÍA
1.
Debasso R. et al. The popliteal artery, an unusual muscular
artery with wall properties similar to the aorta: implications
for susceptibility to aneurysm formation. J Vasc Surgery 2014;
86: 142-151.
2.
Bernatz PE. et al. Femoral aneurysms. Review of surgical
management. J Vasc Surgery 2011; 190: 489-93.
3.
Van SambeekMet al. Endovascular Stent-Grafts for aneurysms
of the femoral and popliteal arteries. Ann Vasc Surg 2013; 13:
247-53.
Figura 2.- Endocirugía del aneurisma de arteria femoral profunda. Tras
valorar un aceptable cuello proximal, excluimos la lesión con 2 stent
recubiertos Viabahn GORE® de 9x100 y 8x50 mm
Figura 1.- Arteriografía de ambos miembros inferiores: aneurisma de
arteria femoral profunda con dudoso cuello proximal y aneurisma de arteria
femoral superficial y poplíteo de ambos miembros inferiores en rango
quirúrgico.
Figura 3.- Endocirugía de los aneurismas fémoro-poplíteos de ambos
miembros inferiores (arriba miembro inferior derecho, abajo miembro
inferior izquierdo). Exclusión de las lesiones con stents recubiertos tipo
Viabahn GORE® (9x50 y 8x150 mm para miembro inferior derecho 10x100
y 9x50 mm en miembro inferior izquierdo).