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Sociedad Andaluza
de Angiología y Cirugía Vascular
SUPLEMENTO
abstracts de comunicaciones
redactadas para reuniones interhospitalarias
Actual. Med.
2014; 99: (793). Supl. 27-40
Comentarios:
Se plantea un paciente cardiópata severo,
con infecciones repetidas y graves de bypass axilo-bifemoral,
reintervenido, con un episodio de hemorragia espontánea
abundante y con antibioterapia oral indefinida, actualmente
asintomático y en aceptable estado general.
C4. TRATAMIENTO DE FÍSTULA AORTOENTÉRICA SE-
CUNDARIA. A PROPÓSITO DE UN CASO
José Fernando López Atehortua, Rosario Conejero Gomez,
Elisa Evangelista Sanchez, Davidson Osorio Lozano, El Mehdi
Maazouzi, Ana Margarita Ruales Romero, Victoria Eugenia Garcia
Blanco, Manuel Rodriguez Piñero
Unidad de Angiología y Cirugía Vascular
Hospital Universitario Puerta del Mar. Cádiz
Introducción:
La incidencia de FAE secundaria es del 0,3
al 1,6% y la mobimortalidad es muy elevada. El tratamiento
convencional incluye el bypass extra-anatómico, la extracción de
la prótesis aórtica y la ligadura de la aorta infrarrenal.
Caso Clínico:
Varón de 66 años con HTA, cardiopatía
isquémica, insuficiencia cardiaca, bypass aorto-aortico con
prótesis de dacron por AAA en año 2008. Ingresa por rectorragia
e inestabilidad hemodinámica. No hallazgos importante en
endoscopia. En tercer angioTAC: paso de contraste intravascular
a yeyuno, además de diametro aórtico infrarrenal de 36mm y
anastomosis proximal de prótesis de dacron a 35mm de arteria
renal derecha. Se realiza exclusión de FAE con endoprótesis
VAM4040C100TE (medtronic®); presentando evolución favorable,
siendo dado de alta a los 7 días sin sangrado y con antibioterapia
oral indefinida.
A los 7 meses reingresa por melenas, hematemesis y dolor
abdominal; evidenciándose en AngioTAC perdida de continuidad
de pared anterior de aorta en contacto con asa de yeyuno y paso
de contraste al mismo. Se realiza bypass axilobifemoral+ligadura
de aorta yuxtarrenal+ligadura de arterias iliacas comunes y
reparacion de 2 trayectos fistulosos a yeyuno, siendo éxitus a las
8 horas de postoperatorio.
Comentarios:
A pesar del avance en técnicas quirúrgicas,
la morbimortalidad asociadas a FAE continúa siendo elevada. En
todo paciente que presente sangrado digestivo asociado a AAA o
antecedente de cirugía aórtica, es imprescindible la sospecha de
fistula aortoentérica, teniendo en cuenta que la negatividad de
las pruebas no excluye su existencia.
C5. ANEURISMA POPLÍTEO PERMEABLE EN PACIENTE
CON OBLITERACIÓN DE LA ARTERIA FEMORAL SUPERFICIAL.
García Blanco, VE.; López Atehortua, JF.; Osorio Lozano, D.;
Maazouzi, M.; Ruales Romero, AM.; Arribas Aguilar, F.; Rodríguez
Piñero, M.
Servicio de Angiología y Cirugía Vascular, Hospital Universitario
Puerta del Mar, Cádiz.
Introducción:
El aneurisma poplíteo es una patología
infrecuente, con una prevalencia menor al 0,5% . Presenta una
alta asociación de aneurismas en otras localizaciones siendo
el abdominal el más frecuente, y el poplíteo contralateral.
La principal complicación es la trombosis del aneurisma y de
sus troncos distales, pudiendo comprometer gravemente la
extremidad y la vida del paciente; la embolización distal es
frecuente, aunque suele pasar desapercibida en la mayor parte
de los casos o cursar subclínicamente.
CasoClínico:
Pacientevarónde67años,exfumadorysinotros
antecedentesmédicos de interés. Seguido en consulta externa por
historia de claudicación gemelar a 100 metros en tratamiento con
Cilostazol y antiagregación plaquetaria. A la exploración, presenta
pulsos distales en miembro inferior izquierdo y pulso femoral con
ausencia del resto en miembro inferior derecho. En Eco-Doppler
arterial MID se observa obliteración femoral superficial derecha
y dilatación aneurismática de la arteria poplitea de 2x6cm (AP y
longitud) de diámetro máximo, con permeabilidad de la luz. A
nivel distal permeabilidad de arteria tibial posterior y peronea. En
angio-RM se objetiva obliteración de la AFS y recanalización en
primera porción poplítea.
Comentarios:
La indicación de tratamiento invasivo para
el aneurisma poplíteo asíntomático se considera a partir de
un diámetro de 2cm, por tanto, el paciente se encuentra en el
margen terapéutico. Si se optase por una decisión invasiva, el
tratamiento endovascular no sería una elección terapéutica
debido a la oclusión del eje arterial proximal al aneurisma. Por
tanto, el manejo del paciente se decidiría entre tratamiento
quirúrgico convencional o tratamiento conservador.
C6. CRECIMIENTO TARDÍO POR ENDOFUGA TIPO 2 DE
ANEURISMA DE AORTA ABDOMINAL EXCLUÍDO MEDIANTE
REVA.
Ruales Romero, AM.; López Atehortúa, JF.; Osorio Lozano, D.;
Mazzouzi, M.; García Blanco, VE.; Arribas Aguilar, FN.; Rodríguez
Piñero, Manuel.
Hospital Universitario_Puerta del_Mar_Cádiz
Introducción:
La complicación mayor más frecuente tras
el tratamiento endovascular de los aneurismas abdominales
infrarrenales son la endofugas, y dentro de ellas las endofugas
tipo 2, presentándose en el 9 - 30% de pacientes. Aunque no
hay evidencia suficiente en el momento actual que apoye la
asociación entre una endofuga tipo 2 y la rotura del aneurisma,
existen estudios que comprueban la asociación entre éste tipo de
endofugas y el crecimiento del saco aneurismático.
Caso Clínico:
Varón de 84 años, con antecedentes de
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fumador, neoplasia
vesical intervenida, colecistectomía, y AAA de 7 cm, excluido
mediante endoprótesis bifurcada en 2011 previa embolización
de arteria mesentérica inferior. Se realiza seguimiento mediante
angioTAC al mes, seis meses, un año y tres años donde se objetiva
endofuga tipo 2 dependiente de arteria lumbar sin crecimiento
del saco aneurismático. En angioTAC a los 5 años se mantiene
dicha endofuga condicionando un aumento de 7 mmdel diámetro
del saco.
Comentarios:
Existe una gran controversia acerca del
tratamiento de pacientes con endofuga tipo 2. En los estudios
realizados no se llegan a consensos sobre la actitud a seguir,
ya que no esta claro que sea una causa directa de rotura de
aneurisma. En general, se acepta que si un paciente presenta
una endofuga tipo 2 y un crecimiento del saco aneurismático
de más de 5 mm, debe ser intervenido. Se debe tener en cuenta
las características del paciente en primer lugar, el tamaño del
aneurisma, los vasos involucrados y la eficacia de las técnicas de
tratamiento consideradas.