Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  16 / 36 Next Page
Basic version Information
Show Menu
Previous Page 16 / 36 Next Page
Page Background

16

caso clínico

SUPLEMENTO

Sociedad Andaluza

de Angiología y Cirugía Vascular

Actual. Med.

2015; 100: (796). Supl. 16-36

así la morbimortalidad temprana asociada a la intervención².

La mayor limitación de esta técnica es la necesidad de segui-

miento a largo plazo mediante técnicas de imagen debido a

la alta tasa de complicaciones tardías que presenta, principal-

mente se trata de endofugas, migraciones de prótesis, ruptura

de prótesis o trombosis intraprotésica. Las endofugas son las

más frecuente (17% aproximadamente) y pueden ser de 5 ti-

pos diferentes (2,5,6,7); en nuestro caso el paciente sufrió tres

tipos diferentes de éstas durante 9 años de seguimiento tras la

intervención. La mayoría de estas complicaciones, sobretodo

aumento del saco aneurismático por porosidad de la prótesis o

migración de ésta, se han descrito con prótesis de primera ge-

neración como Excluder® de Gore o Talent® de Medtronic (en

nuestro paciente se colocó esta endoprótesis), siendo menos

frecuentes en las prótesis de segunda generación actuales (1).

La mayoría de estas complicaciones se pueden reparar

mediante la técnica endovascular. Sin embargo, en un pe-

queño porcentaje de casos (0-9% según diferentes se-

ries (1,4) la vía endovascular no está indicada o ha falla-

do previamente y requieren conversión a cirugía abierta.

La necesidad de conversión de un procedimiento endovas-

cular abdominal aórtico se clasifica en temprano, prime-

ros 30 días tras la cirugía, o tardío, después de los 30 días³.

La incidencia de conversión temprana es del 1,4% y se debe

a complicaciones intraoperatorias principalmente, como

la ruptura del aneurisma, mala posición de la endopróte-

sis, importante calcificación del cuello y fallo en el cateteris-

mo de la rama contralateral. Esta incidencia tiende a dismi-

nuir cuando mejora la habilidad de los cirujanos vasculares

y con la adecuada selección de los dispositivos y pacientes².

La incidencia de conversión tardía varía entre 0 a 9% (1,4),

las principales indicaciones: fugas, trombosis, migración, des-

conexión de ramas, infección del dispositivo o ruptura aneu-

rismática de presentación aguda (1,3). En nuestro caso, tras

diversas reparaciones endovasculares por la aparición de en-

dofugas, se optó por conversión abierta tardía tras aumen-

to persistente del saco hasta 14cm de diámetro transversal.

El procedimiento quirúrgico de explante de una endoprótesis

es difícil y técnicamente muy exigente³; el cirujano se enfrenta

a un territorio hostil debido a la inflamación periaóritca produ-

cida por la endoprótesis, a la presencia de un aneurisma que

no disminuyó de tamaño y a las dificultades en la extracción de

dispositivos con fijaciones a la pared arterial. Por ello, el riesgo

de sangrado por lesiones vasculares de la aorta y sus ramas, o

la vena cava y las renales, es alto (8).

Para disminuir el riesgo de sangrado se utilizan diferentes

técnicas como el control vascular suprarrenal por encima del

tronco celiaco antes de la disección infrarrenal, como en este

caso. Además de medidas de preservación de sangre, como la

hemodilución normovolémica o la transfusión de reserva de

hemoderivados, para minimizar las pérdidas hemáticas (1).

En este caso, se utilizó un autotransfusor intraoperatorio. Sin

embargo, a pesar de la correcta reposición sanguínea, ayuda

postoperatoria con drogas vasoactivas y correcta hemosta-

sia durante la técnica, requirió reintervención en pocas ho-

ras tras shock hemorrágico por sangrado activo a través de

una rama lumbar que no se evidenció durante la reparación.

El éxito en el procedimiento de retirada de una endoprótesis

aórtica depende del conocimiento de la prótesis a retirar, eva-

luar muy bien las imágenes diagnósticas y hacer abordajes qui-

rúrgicos amplios. (1,2,3,4,8). En la mayoría de estudios de con-

versión prefieren procedimientos por vía transabdominal, tal y

como fue en nuestro caso. Los estudios que comparan ambas

vías informan de la disminución no significativa de íleo postqui-

rúrgico en la vía retroperitoneal y mayor incidencia de hernias

postquirúrgicas de la incisión abdominal en el abordaje tran-

sabdominal (1,4,8). Nuestro paciente tras ambas intervencio-

nes, presentó evisceración de la pared abdominal en la región

de la incisión media así como dehiscencia de ésta con salida

de ascitis que requirió reparación por parte de cirugía general.

Actualmente se recomiendan procedimientos dejando piezas

de endoprótesis funcionantes y sin fugas para disminuir el riesgo

de sangrado y disección quirúrgica. En el presente caso se deci-

dió explante completo de la endoprótesis, debido a los antece-

dentes de aparición de varias endofugas a lo largo del tiempo y

al persistente aumento del tamaño del saco sin evidenciar fuga.

En conclusión, la conversión abierta tardía tras EVAR puede

ser exitosa y segura en algunos casos y se justifica el segui-

miento imaginológico y clínico a largo plazo tras EVAR (9).

Los factores clave que influyen en un resultado positivo son

el adecuado estudio prequirúrgico individualizado, una ade-

cuada indicación para la conversión, exitosa experiencia del

cirujano en la técnica quirúrgica, el lugar de clampaje y la

retirada parcial o completa del dispositivo. En nuestro cen-

tro, preferimos la retirada completa de prótesis si es posible

aunque no siempre es necesario a no ser que la causa sea

infección de ésta.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.

Jiménez CE, Correa JR, Burgos R. Conversión tardía de una

endoprótesis aórtica a cirugía abierta: ¿se debe extraer

toda la endoprótesis? Rev Colomb Cir. 2013; 28:48-53.

2.

Botsin S, Bausback Y, Piorkowski M et al. Late open

conversion after endovascular aneurysm repair. Interact

CardioVasc Thorac Surg. 2014; 19:622-626.

3.

Sachin VP, Keldahl ML, Morasch MD et al. Late abdominal

aortic endograft explants: Indications and outcomes.

Surgery. 2011; 150:788-95.

4.

Kelso RL, Lyden SP, Butler B et al. Late conversion of aortic

stent grafts. J Vasc Surg 2009; 49: 589-95.

5.

Bryce Y, Rogoff P, Romanelli D et al. Endovascular Repair of

Abdominal Aortic Aneurysms: Vascular Anatomy, Device

Selection, Procedure, and Procedure-specific Complications.

Radiographics. 2015. 35: 593-615.

6.

Heikkinen MA, Arlo FR, Zarins CK, Surg Clin. What is the

significance of endoleaks and endotension. Surg Clin North

Am. 2004. 84(5): 1337-52.

7.

Zhou W, Blay JR, Varu V et al. Outcome and clinical

significance of delayed endoleaks after endovascular

aneurysm repair. J Vasc Surg. 2014. 59(4): 915-20.

8.

Murphy EH, Pak J, Zarins CK. Open surgical repair after

failed endovascular aneurysm repair: is endograft removal

necessary? J Vasc Surg. 2009. 50: 714-21.

9.

Clayton J, Brinster, Ronald M. Late open conversion and

explantation of abdominal aortic stent grafts. J Vasc Surg

2011. 54: 42-7.