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184

Patricia Blanco Hermo

Atentados multifocales y lecciones aprendidas

MAGNITUD DE LOS ATAQUES

El objetivo principal de la intervención de una organización

sanitaria en situación de desastre con múltiples víctimas

(emergencia colectiva) es proporcionar a la población afectada,

con rapidez y eficiencia, asistencia médica para asegurar su

supervivencia, tanto inmediata como a largo plazo (7).

La preparación y el entrenamiento de los intervinientes para

trabajar en estos desastres es fundamental para una actuación

efectiva. En los procedimientos operativos habituales (SOP:

Standard Operative Procedure) se incluyen los procedimientos a

realizar en situaciones de emergencias (7), para homogeneizar los

planes y las órdenes, se establece un Puesto de Mando en zona

segura o zona base, se procede a sectorizar la zona en áreas de

rescate o caliente, de socorro o templada y de base o fría.

La asistencia sanitaria en estos casos difiere de una atención

urgente cotidiana, ya que se debe realizar un escalonamiento de

las actuaciones, el triaje de los afectados, el beneficio de varios

afectados sobre el individual, las corrientes de afectados (norias)

y la estandarización y simplificación máximas de las actuaciones

(8,9). Los heridos son evacuados de la zona caliente a la zona

templada por los equipos de rescate, estableciéndose el circuito

primario de evacuación. En la zona de concentración de heridos,

ya en la zona templada, se hace un triaje o clasificación de los

heridos por los equipos sanitarios, para asignarles una prioridad

a la hora de recibir tratamientos o de ser evacuados del lugar del

siniestro.

Existen más de 120 modelos de clasificación que orientan

en la toma de decisiones

(10). La clasificación bajo presión

debe siempre responder a criterios de sencillez. El número de

afectados, las circunstancias ambientales, el tiempo disponible y

otros criterios de oportunidad determinan la aplicación de una

opción u otra. La clasificación bipolar es un procedimiento rápido,

usa criterios binarios (vivo/muerto, camina/no camina,…), útil

en la zona de salvamento, de alta rentabilidad. El triaje tripolar

no exige gran especialización, englobando tres categorías (muy

graves/graves/menos graves, muertos/graves/leves,…), usada

tanto en zona de rescate como en Puestos Sanitarios Avanzados.

El triaje más clásico, el tetrapolar, dentro del cual

encontramos el método START (Simple Triage And Rapid

Treatment), clasifica a los pacientes en cuatro categorías con

criterios cromáticos: críticos (rojos), graves (amarillos), leves

(verdes) e irrecuperables (negros/azules). El triaje pentapolar

es más usado a nivel hospitalario

(10,11). El uso de tarjetas de

triaje ofrece información rápida sobre la patología del paciente,

su evolución, filiación, medicación administrada, procedimientos

terapéuticos, horarios, grado de urgencia,... lo cual simplifica y

agiliza el trabajo en una situación de emergencia. Una vez triados,

los pacientes son evacuados al Puesto Sanitario Avanzado,

mediante un segundo circuito de evacuación unidireccional,

para ser evaluados y estabilizados, y allí se les realiza un segundo

triaje, normalmente con el Trauma Score Avanzado que integra

escala de coma de Glasgow, tensión arterial sistólica y frecuencia

cardíaca.

La evacuación de los heridos en incidentes de múltiples

víctimas a los Centros Sanitarios se debe regular por su gravedad,

su supervivencia, su patología, que se derive a un centro útil

adecuado a su patología y ver su disponibilidad, estandarizando al

máximo las actuaciones y reestructurando el servicio de urgencias

para esa respuesta inicial ante una emergencia, gestiones llevadas

a cabo por el Centro Coordinador de Urgencias, que debe tener

en cuenta el número de heridos, la patología de los mismos y las

camas disponibles en los diferentes Centros Sanitarios para una

correcta derivación a un Centro Útil (10,12).

Las lesiones que se han encontrado en los casos de Madrid

y Londres son similares: trauma torácico, daño pulmonar por

explosión, trauma acústico, fracturas nasales y orbitarias,

laceraciones hepáticas y esplénicas, fracturas vertebrales y de

extremidades con/sin amputaciones, cuerpos extraños por

impacto y quemaduras por inhalación (13,14,15).

Atentado de Madrid, 11 de marzo de 2004

A las 7:37 horas un artefacto hace explosión en la estación

de tren de Atocha, siendo recibida la primera llamada a las 7:38

horas en la central del 112, seguida de otras dos explosiones en el

mismo tren. A las 7:38 horas otros dos artefactos hacen explosión

en la estación de El Pozo y en la de Santa Eugenia. A las 7:39 horas

cuatro explosiones más suceden en un tren a 500 metros de la

estación de Atocha en la calle Téllez. Trece artefactos explosivos,

cada uno con 10Kg de dinamita y metralla, activados por sistemas

de alarma de teléfonos móviles, con un total de 10 explosiones,

cuatro focos diferentes que requirieron una adaptación de la

aplicación de los planes de emergencias, que causaron 191

fallecidos, 175 in situ y 16 posteriormente en los hospitales, y

alrededor de 2.000 heridos

(16). La violencia de las explosiones

queda reflejada en la alta tasa de mortalidad inmediata (7,7%),

producida por el aumento brusco de presión con la explosión

del material y los gases liberados en un lugar cerrado (onda

expansiva) que afectó en mayor medida a las personas más

próximas a la explosión, dentro de una mortalidad total de 8,4%.

La asistencia en catástrofes en la Comunidad de Madrid se

basa legalmente en dos elementos: el PLATERCAM (Plan Territorial

de Protección Civil de la Comunidad de Madrid, D 85/92 de 17

de diciembre) y la Ley de Ordenación Sanitaria de la Comunidad

de Madrid (Ley 12/2001 de 21 de diciembre). El 11 de marzo se

activó a las 9:15 horas el nivel 3 del PLATERCAM y se constituyó

el gabinete de crisis como comisión asesora del PLATERCAM,

con participación de todos los recursos de emergencias de la

Comunidad de Madrid (centro coordinador de emergencias

del 112, SUMMA 112, bomberos del Ayuntamiento de Madrid,

bomberos de la Comunidad de Madrid, SAMUR-PC, Protección

Civil de la Comunidad, delegación del Gobierno en Madrid y Cruz

Roja Española).

Se encontraron ante cuatro escenarios diferentes, dentro

de la red ferroviaria, que suceden de forma simultánea: Atocha,

Téllez, el Pozo del Tío Raimundo y Santa Eugenia, con diferentes

características según los distintos escenarios (tabla 1). La

evacuación de los heridos finalizó a las 10:17 horas, esto es, en

un tiempo total de 2 horas y 39 minutos desde la recepción de la

primera llamada.

Atentado de Londres, 7 de julio de 2005

El 12 de junio, sólo unas pocas semanas antes del incidente,

se llevó a cabo en el metro de Londres un ejercicio de emergencia

simulando un accidente con múltiples víctimas, siempre teniendo

en mente las amenazas convencionales y químicas. A las 8:50

horas del 7 de julio, coincidiendo con la apertura de la Cumbre

del G8 en Gleneagles, Escocia, explotan tres bombas en el metro

Atocha

Téllez

Pozo

Santa

Eugenia

Explosiones

7:37

7:39

7:38

7:38

Llegada

1ª unidad

7:39

7:55

7:50

7:50

Explosiones

3

4

2

1

Bombas no

detonadas

1

0

2

0

Fallecidos

29

59

67

20

Heridos/

Trasladados

115

165

56

52

Final

evacuación

2h

2:25h

1:10h

1:15h

Tabla 1. detalles de los diferentes puntos de explosión en Madrid.